Más de un millón de personas damnificadas es el número que registra la Oficina de Ayuda Humanitaria dependiente de la ONU (OCHA) debido a las intensas lluvias que el meteoro Rina ha causado a los países de Centroamérica. La zona sigue en estado de alerta, según informa Elizabeth Byrs, portavoz de la OCHA y que su Oficina esta al tanto y hace un seguimiento de los daños que dejó por su trayectoria el meteoro. Con base en las observaciones realizadas en toda la región centroamericana El Salvador es el más afectado, donde las Naciones Unidas han hecho un llamado a la comunidad internacional para financiar operaciones destinadas a atender a 300 000 personas. El llamado de urgencia se presenta a los países donantes con la idea de compromiso hasta abril del año próximo. La OCHA ha establecido una lista de prioridades para abastecer la distribución de agua potable, servicios sanitarios, alimentos y medicinas así como refugios. En Honduras el número de personas afectadas asciende a 50 000. En Nicaragua son 150 000 y todavía se estima que hay 15 000 familias que no ha sido posible satisfacer sus necesidades, esto genera más preocupación, pues los accesos están dañados, tanto carreteras como caminos. Costa Rica también se ha visto afectada con aproximadamente 1 000 personas damnificadas. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) trabaja apresuradamente para contrarrestar los daños y conocer las necesidades alimentarias de las personas que han quedado sin sus viviendas o sin sus medios de sustento. Por ahora el PMA ha movilizado 2.6 millones de dólares para contrarrestar la urgencia en los próximos treinta días, sumando las sendas donaciones de España de un millón de euros y de Luxemburgo con 300 000 euros. El PMA considera que la ayuda a la región Centroamericana tendrá que ser a largo plazo.
Diario Las Américas. Publicado el 10-25-2011








